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Detective Gallo

Detective Gallo es una aventura gráfica de tipo “point and click” que nos pone en la piel de un detective llamado Gallo (este es un punto argumental crucial si se pretende entender el título del juego).

El juego es una comedia con una estética que imita al cine negro. Esta ambientación la consigue gracias a sus escenarios dibujados a mano, una banda sonora con toques de jazz y un memorable elenco de personajes.

Algo a tener en cuenta en un juego con tanto texto como este es que los diálogos y el doblaje están disponibles en inglés, francés, alemán, italiano, ruso… pero no en español.

Prometieron que el juego era un “point and click” y no mintieron

Nada más empezar el juego uno se da cuenta de que este se toma muy al pie de la letra su género, “point and click”. No es posible navegar por los menús ni por la interfaz del juego con las palancas de control; en su lugar, habrá un cursor constantemente en la pantalla que es el que habrá que arrastrar hasta las distintas opciones que quieran ser seleccionadas.

Tener que mover el cursor constantemente ralentiza la acción del juego considerablemente, incluso ajustando la velocidad de este. Usar el control táctil de Nintendo Switch en lugar de mover el cursor con las palancas tampoco es una buena solución, ya que la acción de posar el cursor sobre algo y darle al botón A se sustituye por un incómodo doble click con el dedo, además de que el modo táctil no ofrece la precisión deseada. En definitiva, los controles se sienten como una mala adaptación a Nintendo Switch de algo que ha sido creado para el ratón del ordenador.

El cursor se utiliza para todo, incluso para elegir lo que se quiere que diga Gallo durante las conversaciones.

Y lo peor de todo este “point and click” tan literal es, sin duda alguna, mover a nuestro personaje por el escenario. Para hacerlo, en vez usar las palancas de control como sería lo normal y coherente, hay que pulsar con el cursor el punto en el suelo al que quieras que se mueva Gallo. Después de pulsarlo, el detective se desplazará hasta ese punto con la velocidad de la anciana que va delante tuyo en las aceras estrechas.

Además, como es habitual en juegos de este tipo, hay que interactuar con muchísimos objetos por todo el escenario, con el inconveniente de que en Detective Gallo cada vez que se quiere interaccionar con uno hay que esperar a que Gallo se acerque a este después de seleccionarlo, lo que es muy molesto teniendo en cuenta su velocidad.

Para coger la llave del suelo, hay que posicionar el cursor sobre ella y pulsar el botón A.

En resumen, existe una dependencia absoluta del cursor cuando se podrían utilizar las palancas para muchas acciones. Esto hace que interactuar con el escenario y moverse por él sea dolorosamente lento, y eso es algo muy negativo porque es en lo que consiste el juego.

El juego es corto pero lo alargarás quedándote atascado

Detective Gallo tiene una duración de entre 4 a 5 horas. Esto no es un punto negativo, ya que en muchos casos historias cortas autocontenidas son mejores que campañas que parecen no respetar el tiempo del jugador. El problema es que un porcentaje alto del tiempo de juego consiste en ver a Gallo desplazarse (muy despacio, recuerdo) de un lado al otro del mapa sin rumbo fijo y sin saber qué hacer.

Para entender por qué sucede esto primero hay que entender las mecánicas del juego. En cada escenario pulsando ZR aparecerá una lupa sobre todos los objetos con los que se puede interactuar, de modo que si se pulsa uno de ellos con el botón A, Gallo realizará el “comando acción” (que puede ser abrir el objeto en cuestión, encenderlo, cogerlo y guardarlo, etc.). Por el contrario, si se pulsa sobre el objeto con el botón B, Gallo hará un comentario sobre el mismo, sin llegar a interactuar con este.

Al pulsar el botón ZR aparece una lupa sobre los objetos con los que se puede interactuar.

Sin embargo, para avanzar en la historia se necesita de manera casi exclusiva el botón A, por lo que es fácil olvidarse completamente de la existencia del botón B y perderse una pista crucial sobre cómo avanzar que precisamente se conseguía con este comando. Sin embargo, en otras ocasiones será indiferente pulsar el botón A o el B sobre determinados objetos, ya que Gallo actuará de la misma manera en ambos casos, lo que lleva a preguntarse por qué no se ha condensado la función de los dos botones en uno solo, como en otros juegos del género.

Para evitar quedarse atascado, el juego ofrece el acceso al diario de Gallo, en el que está escrito el objetivo actual en la historia y una pista sobre cómo avanzar. Sin embargo, este diario es tremendamente incompetente, ya que solo indica el objetivo final, sin describir los pasos intermedios que hay que dar para llegar a ese punto y en los que es fácil quedarse atascado.

Esto es porque lo que hay que hacer en muchos de estos pasos intermedio es frustrante e injusto para el jugador. Por ejemplo, en ocasiones puedes creer que has hablado con un personaje hasta que has agotado todas sus líneas de diálogo, pero después de interactuar con un objeto del escenario, aparecerán sin ningún tipo de aviso nuevas líneas de diálogo para ese personaje con el que creías que ya habías terminado de hablar.

También se pueden conseguir diálogos interesantes al intentar usar la pistola con todo y con todos.

Otras veces el juego simplemente espera que de algún modo se te ocurran soluciones absurdas a los problemas que plantea. En un momento hay que llenar un vaso de agua de líquido para más tarde preparar un cóctel al propietario de una tienda, y lo primero que se me ocurrió fue intentar llenar el vaso en una fuente que hay a la salida de dicha tienda. Sin embargo, lo que hay que hacer realmente es irse hasta la otra punta del mapeado, abrir el depósito de gasolina de un taxi (que no destaca de ninguna manera especial si no usas el botón ZR), y usar la gasolina del taxi para preparar el cóctel. Como punto a favor se podría decir que al menos cuando intentas usar el vaso en la fuente el juego es consciente de lo que estás intentando y te dice “ey, no puedes hacer eso” con una línea de diálogo original.

Aparentemente no se puede usar esta fuente para llenar un vaso porque beberse las lágrimas de otros es cínico.

Una historia que se salva por sus personajes

La historia del juego no es nada especial. Gallo debe averiguar por qué están muriendo la plantas de toda la ciudad. Por desgracia, más allá de un desenlace cómico, esta historia no resulta en ningún momento lo suficientemente interesante como para mantener enganchado al jugador.

El final abierto de esta línea de diálogo posiblemente sea uno de los momentos de más intriga del juego.

Sin embargo, lo que sobresale en esta historia son los personajes, y más específicamente las conversaciones de estos con Gallo.  La personalidad ácida del detective entra en juego en cada uno de sus diálogos, y crea situaciones realmente divertidas cuando habla con otros personajes de lo más carismáticos. Además, todas las conversaciones están dobladas íntegramente, y esto es algo que se agradece porque realmente da vida a los personajes.

A veces brilla la personalidad de Gallo.
Otras veces el carisma de los personajes secundarios.

Aunque la trama del juego puede parecer algo infantil, los diálogos no lo son. Detective Gallo hace gala de un humor realmente inteligente, sin recurrir en ningún momento a bromas ordinarias o fáciles.

En definitiva, el guión de las conversaciones y la actuación de voz es realmente sobresaliente, y esto es algo que tiene mucho mérito. Es posiblemente la parte más destacable del título.

CONCLUSIÓN

Detective Gallo no es un mal juego. No está roto, no es un juego inacabado, y al jugarlo se nota que se ha creado con cariño e ilusión. Sin embargo, su lentitud, algunas decisiones de diseño cuestionables, y la falta de intriga en la historia hacen que haya sido fácil aburrirse jugándolo.

Además, me he encontrado con algunos errores. La Nintendo Switch se me quedó colgada al arrancar el juego en una ocasión, en momentos dos personajes hablan al mismo tiempo cuando no deberían y una vendedora que se supone que un momento debería estar enfadada habla con Gallo como cuando estaba de buen humor al interactuar con un objeto en particular de su mostrador.

Durante la mayor parte del juego la vendedora es simpática con Gallo y dice esta línea al interactuar con un objeto de su mostrador.
Más tarde se enfada con Gallo, pero al pulsar ese mismo objeto sigue diciendo la línea amable, aunque con cara de pocos amigos. Se les olvidó cambiarlo.

Detective Gallo cuesta 14,99€ en la eShop de Nintendo Switch, un precio que, honestamente, creo que es 5€ demasiado caro. Tampoco ocupa poco espacio en la memoria de la consola, ya que pesa casi 3,2 GB. Podéis darle una oportunidad si queréis de manera muy específica un juego de su género en la consola híbrida, pero si no, probablemente haya mejores cosas en las que gastarse el dinero en la tienda virtual. 

Puntos a favor

  • Personajes carismáticos
  • Conversaciones ingeniosas
  • Identidad propia

Puntos en contra

  • Lentitud extrema
  • Historia poco interesante
  • Frustrante por quedarse atascado constantemente
Satisfacción (Personal)
Baja
Satisfacción (Como juego)
Media

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