SATURDAY MORNING RPG – ANÁLISIS

Acompaña a Marty para desbaratar los malvados planes del Comandante HOOD en este RPG lleno de amor por los 80

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SATURDAY MORNING RPG

La pantalla de inicio ya nos da pistas sobre el tipo de juego que nos vamos a encontrar

La historia de Saturday Morning RPG es la de un joven de instituto que obtiene los místicos poderes de un cuaderno lleno de… pegatinas.

Así es. Como un adolescente podrás decorar tu carpeta con pegatinas, que te darán poderes diversos, e incluso cambiar la portada para obtener otros beneficios. Todo ello para poder desbaratar los malvados planes de los HOOD (que, probablemente de manera intencional, se parecen muchísimo al Comando Cobra de G.I.Joe), y salvar el instituto, la ciudad, y al mundo.

El cuaderno nos sirve de menú

En tono jocoso y siendo una especie de homenaje a los años 80, acompañaremos a Marty durante 5 episodios (en VHS, para más detalle de época). Una mezcla de Power Rangers, Transformers, Tortugas Ninja… ese tipo de series que tanto éxito cosecharon en su día.

No se trata del argumento más profundo del mundo (ni lo pretende), pero los numerosos detalles y el estilo desenfadado hacen de la historia un pequeño placer muy disfrutable.

La jugabilidad es el punto fuerte del juego. Se trata de un JRPG. No obstante, no tendremos los clásicos comandos de ataque, objetos, defensa, etc. sino que habrá un ataque básico, un comando para aumentar la fuerza del siguiente ataque (gastando para ello Puntos de Magia) y una selección de 5 ataques especiales que suponen nuestro equipamiento. La mayoría de los comandos, incluyendo la carga de poder como el puñetazo base, se realizan mediante un minijuego, que puede suponer tanto si el ataque tiene éxito como si se aumenta su poder. Esto hace que los combates sean divertidos, poco repetitivos y que haya que estar atentos al juego en todo momento.
La defensa también es activa, de manera que tendremos que pulsar el botón A justo antes de recibir el golpe para reducir el daño recibido o, incluso, devolver el golpe.

Tendremos ataques diversos

Por otra parte, antes de empezar el combate podremos activar hasta un total de 5 poderes, también mediante un minijuego, que nos darán ventajas a lo largo de la batalla.

Fuera del combate ya se convierte en un RPG de los de siempre. Mapas con NPC por los que moverte, algún Puzzle (excesivamente fáciles), diversas y absurdas misiones secundarias y poco más. Por suerte hay combates de sobra mientras avanzas por la historia.

Hay que rascar las pegatinas. ¡Huelen!

En cuanto a su dificultad, es un juego con extraños picos de aumento de dificultad. Me he encontrado con zonas en las que me paseaba a mi antojo derrotando a enemigos sin despeinarme para, de repente, encontrarme un nuevo enemigo que me derrota sin compasión. Son ocasiones puntuales, de las que acabas saliendo adelante encontrando una buena estrategia, pero da una sensación de desequilibro cuando, de pronto, tienes que repetir una batalla numerosas veces contra un enemigo común.
Algunas veces, también, hay grupos de enemigos que, por su combinación, pueden hacerte pasar malos ratos (hola, soldados de HOOD que te bajan la precisión antes de que puedas prepararte).

Técnicamente hablando el juego es algo pobre. Los gráficos combinan 3D para los escenarios y algunas animaciones y Sprites Pixel Art para los personajes y el resto de efectos. Ninguno de los dos estilos destaca por su calidad e incluso los menús son básicos y poco agraciados. Aun teniendo en cuenta que se trata de un juego que salió en 2012 para móviles, el apartado artístico podría ser mejor, o al menos más coherente (encontramos personajes con píxeles enormes en el mismo lugar en el que hay un dibujo de alta resolución en el suelo del instituto, por ejemplo).

Los gráficos son incoherentes

La música por su parte cumple la función. El estilo es adecuado para la actitud del juego y su historia, semejante a las músicas de los programas de televisión del estilo.
Mención especial a que el juego aprovecha las capacidades táctiles de la consola, y el momento de “rascar” las pegatinas al principio de los combates es mucho mejor en modo portátil gracias a esto.

La historia principal del juego dura entre cinco y diez horas, divididas entre 5 episodios de campaña, que podremos jugar en cualquier orden con el mismo personaje (sí, con los objetos conseguidos a lo largo del juego) y rejugarlos para completarlos al 100%. Además, y a diferencia de la mayoría de RPGs del mercado, Saturday Morning RPG nos ofrece otros dos modos de juego con el que poder aumentar su duración: Endless y Arena. El primero consiste en lucha contra oleadas de enemigos, hasta que aguantes. El segundo es un duelo contra enemigos específicos pero poderosos. El juego incluye además una lista de Trofeos que los jugadores de Switch podemos agradecer ya que la consola carece, a día de hoy, de ese sistema.

El cuaderno nos sirve de menú

 

CONCLUSIÓN

Saturday Morning RPG es un videojuego muy disfrutable cuyo apartado técnico podría haber sido mejor. La historia es divertida y llena de referencias a los años ochenta que harán las delicias para aquellos que conozcan la fuente, pero quizá haga la experiencia un poco más aburrida para los que no sepan de qué va la broma.Pero incluso si los gráficos te parecen algo feos, la jugabilidad hace que merezca la pena jugarlo, y al fin y al cabo, un videojuego tiene que ser divertido.

Tenéis el juego disponible en digital por 7.99€ y se espera una edición física pronto.

¡Te vas a enterar, Comandante HOOD!

Puntos a favor

  • Jugabilidad hilarante
  • Los detalles de los 80
  • El argumento, muy divertido

Puntos en contra

  • Gráficos incoherentes
  • A veces se vuelve extrañamente difícil
Satisfacción (Personal)
Muy buena
Satisfacción (Como juego)
Buena