SUICIDE GUY – ANÁLISIS

¿Quién dice que no hay que morir en los videojuegos?

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SUICIDE GUY

Se está tan cómodo en el sofá por la tarde…

Cuando juegas un videojuego lo normal es no morir. Usualmente morir lleva a una pantalla de Game Over, y te toca empezar de nuevo, dejándote esa sensación amarga de que no has sido lo suficientemente hábil.

No es así en Suicide Guy.

Como su propio nombre indica, el juego trata sobre el suicidio. Concretamente, el tuyo.
Nos encontramos en una situación en la que el protagonista se ha quedado dormido en el sofá. La cerveza se le ha escapado de la mano, y pronto ocurrirá la desgracia: botella rota, líquido desparramado por el suelo. Por suerte, en sus sueños, nuestro ¿héroe? se ha dado cuenta de lo que ocurre. Como está en un sueño, todo ocurre más rápido que en el exterior y, al más puro estilo Origen, tendremos que entrar en otros sueños para intentar despertarnos cuanto antes. En los sueños no puedes morir, así que harás todo lo posible para que eso pase. Sencillo, ¿no?

A lo largo de diversos sueños nos veremos las caras con puzzles variopintos, algunos en el espacio, otros en antiguas ruinas, otros en granjas… que, al resolverlos, nos permitirán morir y así superar la fase. El apartado artístico del juego es muy bueno, con unos diseños bonitos y adecuados, una paleta de colores que encaja perfectamente con el estilo, y música que acompaña a la situación si queremos. Un detalle muy curioso y que me ha gustado mucho es que la música es parte del escenario, proviniendo de una radio que, si queremos, podemos apagar o mover de lugar. El juego está lleno de guiños a películas y libros muy conocidos, e incluso a algún videojuego que nos sonará a todos.

Suicide Guy sueña con películas y libros conocidos

Los puzzles tienen un diseño cuya calidad varía de una fase a otra, encontrando algunas muy grandes y con muchas cosas que hacer y pensar, y otras muy sencillas, aunque por lo general todas las ideas son muy originales y divertidas.

Sin embargo, y a pesar de que la idea es magnífica, el apartado técnico puede estropear la experiencia. La jugabilidad es mala: el personaje se mueve torpe, los saltos son horribles y las plataformas no son fácilmente accesibles. Las animaciones son cutres, y los objetos son genéricos. Hay errores en los efectos por todos lados (la niebla desaparece y aparece de manera aleatoria, los efectos de iluminación fallan), y podemos encontrarnos con bugs que arruinen la partida, como bloques de que desaparecen, o quedarte bloqueado en algún sitio de la pantalla donde no deberías estar. Hay alguna fase que me resultó muy frustrante a pesar de que sabía qué tenía que hacer y, lo que es peor, lo estaba haciendo correctamente. Simplemente el juego no está pulido y tiene fallos. Además, en el modo portátil de la Switch el rendimiento cae y no se juega bien.

No debería estar aquí. Pero ya no puedo salir… Reiniciar nivel

La duración no es muy larga, a pesar de tener bastantes pantallas. Hay un coleccionable en cada fase, pero tan fácil de encontrar que no aporta nada al tiempo de juego.

CONCLUSIÓN

Suicide Guy es un juego que podría haber sido mucho más de lo que es por culpa de su apartado técnico. La base está ahí, las ideas son buenas, y el desarrollo del juego te grita a la cara que tiene potencial. Pero los problemas en la jugabilidad y los bugs rompen la experiencia. Tengo ganas de ver una posible secuela que carezca de estos errores, porque sería un gran juego.

Puedes comprar Suicide Guy por 7,99€ en la Nintendo eShop

Puntos a favor

  • El diseño artístico
  • Ideas originales y buenos puzzles
  • La integración de la música como elemento del mapa me parece una idea genial

Puntos en contra

  • El terrible apartado técnico
  • Tiene bugs variados
  • Corta duración
Satisfacción (Personal)
Aceptable
Satisfacción (Como juego)
Media